La etiqueta y los modales no son instintivos, por lo que se debrán aprender. Mientras que padres, ancianos y maestros hacen un esfuerzo para inculcar a los jóvenes lo básico en lo que se refiere a la cortesía, es casi imposible cubrir todos los aspectos y situaciones de etiqueta. Este es un vacío que El Libro de la etiqueta y los buenos modales llena perfectamente. Es por esta razón que este libro deberán leerlo tanto los padres como las personas mayores, maestros y jóvenes. |